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La historia

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El hotel “Il Monastero” surge en las mismas tierras del antiguo pueblo o villa de Geremeas, destruido por los moriscos en una de las tantas incursiónes bárbaras que vagaban por las costas de Cerdeña.

Las tierras, constituidas por un valle hermosisimo dispuesto a hierro de caballo y delimitado da las colinas de Cuccuriello, Is Campanilis, Cabriolu y Bruncu Cinus, fueron alquiridos dal Regente Gavino Cocco de Ozieri en la segunda mitad del siglo XVIII. A la muerte de Gavino Cocco, las tierras pasaron en herencia a los Jesuitas que destinaron la finca al Colegio de Santa Theresa de Cagliari, el cual lo administró hasta el 1848, año de la expulsión definitva de la compañia de Jesus desde la isla.

En algunos documentos que recostruyen la historia de los Jesuitas, las posesiones vienen citados en esta manera: “He visitado finalmente la grande posesión de Geremeas y confieso a V.P. que tiene fundamento el proverbio sardo que Geremeas vale una mitra obispal”. La empresa iniciada por el Cocco, administrada en una segunda etapa por los Jesuitas y después adquirida por Benvenuto Dol, potenció todos los cultivos convirtiendo en una auténtica colonia agrícola.

En el libro “La vid y el vino: historia y derecho (siglos XI-XIX)” la finca de Geremeas viene citada entre las empresas más prósperas de la época, convirtiendo en uno de los primeros ejemplos de agricultura moderna: más que los viñedos ya implantados por el Cocco figuraban 260 almendros, 239 higueros y una cincuentena entre ciruelos, perales, albaricoqueros, melocotoneros, cerezos y membrillos. Algunos de los almendros aún están en pie a unos cientos de metros del hotel. Una próspera empresa llegó entonces en manos de los Marongiu que desde 1905 hasta el final de los años ‘50 gestieron la empresa, introduciendo métodos de trabajo y innovaciones tecnólogicas.